Beach and recreation

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After being in the mountains and accomplishing our aim, the Chimborazo, it was time to relax and enjoy the warm climate on sea level. We splitted up in Riobamba, one went back to Colombia, we other both went through Guayaquil to the beaches of Ecuador. Out of any reason we chose Salinas. It was a nice and cute town. We needed to relax in the sun. This was brilliant! Unfortunately there was no opportunity to try surf…but this I got to do later on, during my travels. All in all we stayed 3 days in Salinas before splitting up and going our own ways. From Salinas I went to Peru, passing Guayaquil another time.

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Colombia por los Andes Ecuatorianos

Finally I can present a spanish article from my climbing partner Jaime Tinoco. Hannah (Wales), Jaime (Colombia) and I (Germany) went together to explore the Ecuadorian Andes (look my english articles before).

And here it starts:

Ecuador es conocido por tener muchas formaciones montañosas producto de la actividad volcánica, es un país con muchos volcanes aun activos y con un relieve un poco particular. El montañismo está bien organizado y existen varias montañas de gran altitud por lo que es visitado anualmente por expediciones de muchas partes del mundo buscando conquistar las cimas de sus dos más famosas cumbres, El Cotopaxi y el Gigantesco Chimborazo.

Como muchas cosas en la vida los proyectos nacen cuando nos atrevemos a soñar;  fue así como dos valientes mujeres y yo, decidimos escalar la montaña más alta de Ecuador, un reto en el que nos embarcamos en busca de aventuras y de probar los 6000 metros sobre la línea del Ecuador.

Como ya lo mencione esta expedición estuvo formada por dos mujeres Hannah, Christina y Jaime una mezcla de varias naciones pero con algo en común, la pasión por las montañas y por un hermoso país llamado Colombia.

Luego de ultimar detalles en Bogotá y organizar todos los pormenores, partimos el Sábado 12 de Mayo con destino a la ciudad de Quito, un viaje por tierra que nos tomaría alrededor de 28 Horas; Bogotá – Ipiales 22 horas, Tulcán – Quito 6 horas, al ingresar  al país vecino se encuentra uno con muchas sorpresas, como el exceso de vendedores en los buses que ofrecen todo tipo de alimentos, en una parada pueden ingresar 10 o más; pero algo más curioso es que los buses poseen baños que son de uso exclusivo para las mujeres, así que los hombres nos toca “apretar juerte” o con suerte esperar a una eventual parada en algún baño público del camino, lo mejor es no consumir muchos líquidos.

Después de muchas horas y muchos kilómetros estábamos  en Quito, una ciudad intermedia desde donde se puede salir hacia varias montañas; nuestro primer objetivo era el Cotopaxi (5897 msnm) como una opción para la aclimatación, averiguamos todos los detalles para el ingreso a la reserva natural y no encontramos nada nuevo a lo que ya habíamos investigado, excepto que ahora era gratis en ingreso, compramos las provisiones, analizamos la cartografía y nos fuimos al poblado de Latacunga a dos horas de Quito, allí rentamos una Pick up  que nos llevaría hasta el refugio del Cotopaxi; estábamos muy emocionados pues no habíamos visto ninguna montaña desde nuestra llegada a Ecuador y todos buscábamos en el horizonte al famoso volcán, luego de un poco más de una hora llegamos  a la entrada del parque, donde nos recibieron  con “ ese vehículo no puede ingresar ya que no tiene placas autorizadas”; ¡oh sorpresa! Luego de saludar nos dirigimos a los encargados del parque para contarles sobre nuestra expedición, la respuesta fue sorprendente y cortante, “ustedes no pueden ingresar, ya que deben contar con un guía naturalista y un guía de alta montaña, el primero para que les muestre y les enseñe sobre la naturaleza del lugar y otro para que no se pierdan dentro de la montaña, ante lo cual argumentamos que eso nos dejaba un poco estupefactos ya que en Quito nadie nos había comentado sobre dicho reglamento y que ni en libros ni internet figuraba dicha información por lo cual no teníamos presupuestado ese gasto, ante lo cual los hombres argumentaron que esa disposición gubernamental había surgido hacia ya varios años, tratamos de mediar la situación  pero ellos se negaron  y nos expusieron más argumentos poco convincentes, finalmente preguntamos donde podíamos conseguir los famosos guías naturalista y montañista, a lo que respondieron que no sabían, que eso era problema nuestro y que no tenían nada más que hablar con nosotros y que además esa ley funcionaba en todas las montañas del ecuador.

Nos retiramos molestos, tristes, aburridos y con ganas de largarnos del Ecuador con semejante bienvenida, pero la esperanza es lo último que se pierde, regresamos Quito y allí averiguamos en varias agencias de guías sobre esta reglamentación, a lo que respondieron que no era cierto y que ese mismo día había bajado un pareja de extranjeros felices por haber escalado sin ningún problema el Cotopaxi; la cosa más segura era que esos funcionarios querían un soborno; ante eso decidimos buscar aclimatarnos en una montaña más lejana y menos popular, el Cayambe (5790 msnm), no sin antes visitar un medico ya que Christina tenía problemas de salud y su estomago no se sentía bien.

Nos fuimos a Cayambe una población a varias horas de Quito en donde contratamos una Pick up con placas autorizadas para que nos llevara hasta el refugio del parque, nuestro viaje se torno relajante y por una carretera de piedra entre fincas y muy bonitos paisajes, al cabo de más o menos una hora divisamos a lo lejos lo que parecía una montaña y luego  más adelante ya en la trocha se despejo un poco el Cayambe tal vez para darnos la gentil bienvenida. Como el camino estaba en muy malas condiciones tuvimos varias veces que empujar la camioneta y finalmente no pudo continuar algunos kilómetros antes del refugio. Caminamos cerca de una hora y arribamos al base con los últimos rayos del sol. Allí solo se encontraban dos hombres de Holanda y Alemania los que subirían a la montaña esa noche con su guía ecuatoriano.

Luego de hablar un poco y hacer un poco de amistad, nos fuimos y montamos nuestra carpa en medio de una noche de mucho viento, las horas siguientes fueron horribles con frio y viento muy fuerte que intentaba arrancar la carpa, en la mañana el clima no cambio y llovía con un viento muy frio que congelaba todo; fue un día largo y bastante frustrante ya que el clima no tenia tendencia a mejorar. Pero lo bueno de todo era que estábamos durmiendo en buena altitud (4600msm)  y eso ya era ganancia.

En el día dos el clima cedió un poco y decidimos caminar para ver la ruta de aproximación al glaciar en la que un día antes se habían perdido los hombres que habíamos conocido. Fuimos al borde de nieve e hicimos algunas prácticas y de paso observamos la ruta de escalada en la cara de la montaña que pretendíamos hacer. Regresamos al campo base y el estado de Christina empeoró y se sentía muy baja de energía, por lo cual decidimos que no escalaríamos esta montaña y que regresaríamos el día siguiente a Quito.

Con la moral un poco baja y con un poco de estrés nos fuimos a Baños un poblado donde es muy famoso el turismo de aventura, sus baños termales, entre otras cosas, el objetivo era jugarnos el todo por el todo, esperar a que Christina se sintiera mejor, relajarnos, divertirnos y buscar estar a punto para alcanzar nuestro principal objetivo el Chimborazo; así lo hicimos y para armonizar nos fuimos en bici hasta la selva a Puyo, fue un día fascinante viendo los espectaculares paisajes llenos de cascadas y exuberante vegetación. Tres días más tarde partimos hacia Riobamba la ciudad punto de salida hacia el Reserva Faunística Chimborazo. Nos hospedamos e iniciamos la búsqueda de información sobre la reglas para ingresar al lugar y con suerte llegamos a Andean Adventures en donde John un hombre muy amable nos brindo información clara y precisa sobre el lugar, y nos contó que todos los refugios de montaña en Ecuador eran gratis, ¡oh sorpresa! En Cayambe el precio era de 25 dólares, además nos ofreció llevarnos en su camioneta con unos clientes y ayudarnos a ingresar por si teníamos problemas con lo de los guías, pero dijo que eso no era muy probable.

100_7133En la mañana del día siguiente partimos hacia el Chimborazo cual lo pactado con este hombre, y con una sonrisa de oreja a oreja pues de nuevo la suerte nos sonreía, luego de dos horas estábamos allí a 4800 m en el refugio Hermanos Carrel, como queríamos dormir más alto caminamos 40 minutos y llegamos al famoso refugio numero dos llamado Edward Whymper a 5000 m, allí comprobamos que habían camarotes y cocina y que efectivamente era gratis, nos instalamos y concentramos el día en hidratarnos pues a esa altura el liquido es muy importante y se deben consumir unos 5 litros por día, nos sentíamos bien y con mucha alegría de tener en frente esta gigantesca montaña de nieve, hielo y roca. Hicimos un recorrido pequeño de aclimatación y en la tarde la montaña se presto para la sesión fotográfica con un magnifico atardecer.

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La estrategia era pasar dos noches con sus días aclimatando y en la noche tres iniciar el ataque a la cumbre. En el refugio encontramos expediciones de Suiza, Austria, España, Francia, Japón, USA, entre otros; indagamos con lo guías locales sobre las condiciones de la montaña y todo estaba perfecto, aunque todos nos preguntaban sobre nuestro guía y se sorprendían cuando decíamos que no teníamos pues teníamos conocimiento de lo que hacíamos. Se sorprendían además cuando nos preguntaban de donde éramos, ya que todos respondíamos de Colombia, algunos no indagaban mas pero otros le decían a la chicas, pero ustedes no se ven como colombianas, ante lo cual ellas revelaban su nacionalidad, agregando que vivían en Colombia y se sentía como de allá.

Dato curioso, gente de poblaciones cercanas vienen a visitar en días normales los refugios, ver la montaña y jugar en la nieve, allí para ellos, los montañistas somos gringos y  como si fuésemos celebridades quieren tomarse fotos junto a uno.

Entonces examinamos la ruta, chequeamos cada detalle de lo íbamos hacer y con la predicción de buen clima, nos fuimos a dormir a las 4pm para levantarnos a las 10 pm a “desayunar” y salir a las 11:30 pm rumbo a la cumbre. Así lo hicimos y esa noche del 24 de Mayo nos fuimos con toda la energía y ganas de alcanzar este sueño.

La ruta inicia con una zona de tierra y piedras que a esa hora están congelados y hace difícil caminar sin crampones, así que poco después de una hora tuvimos que equiparnos con crampones y encordarnos ante el peligro de una caída por la pendiente. La temperatura era muy baja y sobre la una de la mañana comenzó a soplar el viento, uno de esos que hacen todo mas helado y difícil; habíamos elegido la ruta normal que pasa por abajo del castillo, una zona llamada el corredor, esta zona de roca y tierra es difícil para la orientación y aun mas en la noche, razón por la cual nos desviamos del camino y fuimos a parar en una zona llamada el glaciar de Tyelman, que es una placa de hielo muy dura donde inicia la ruta que lleva su nombre, para nuestra fortuna esta desviación no nos afecto, por el contrario nos alejo de una zona donde caen muchas rocas y  nos llevo a un punto alto donde solo deberíamos hacer un traverso para conectar con la ruta originalmente planeada, así lo hicimos hasta llegar a la arista que conduce a la cumbre; desde allí es posible ver el amanecer durante todo el ascenso, todo un espectáculo de colores sobre el relieve andino. El viento no cesaba y muestra de ello era la gran cantidad de penitentes (formaciones de nieve en forma de lenguas verticales), la temperatura era muy baja y las pausas para descansar eran insoportables pues había tendencia a congelarse rápidamente; la ruta normal no tiene exigencia técnica mayor,  excepto algunos pasos en mixto muy sencillos, pero es una infinidad de domos que terminan frustrando la expectativa de la cumbre pues cuando ya crees que has llegado ves otro domo y otro y otro…

Luego de 10 horas de mucho esfuerzo, de mucho frio , de soportar el rigor de los 6000 metros, allí la teníamos la cumbre Veintimilla con sus 6280 m, el sueño se había hecho realidad, la expedición colombiana había alcanzado la cima del Chimborazo; la expedición compuesta por dos valientes mujeres y un hombre lo había logrado, entre una mezcla de felicidad, humildad, libertad y orgullo a las 9:30 am del 25 de Mayo celebramos nuestro logro y emprendimos nuestro regreso al refugio, ya habíamos hecho lo difícil ahora venia lo más duro, el regreso, pero después de varias horas y con gran agotamiento estábamos de vuelta en el refugio, con la satisfacción de poder decir con plena seguridad, lo hicimos, cumbre!

Pero siempre hay un detrás de cámaras, Hannah quien se había mostrado imbatible durante toda la expedición presentó muchos problemas para respirar sobre los 5900 metros, pero como toda una valiente exigió su mente y cuerpo para llegar hasta el final  y Christina quien había demostrado su fortaleza en la montaña al reponerse de sus malestares, nos despertaba con la noticia de un insoportable dolor es sus dedos gordos de los pies, la examine y descubrí que tenia congelamiento en ellos, lo cual genera un dolor muy agudo, verifique que no era tan profundo, le suministre un calmante y le aplique sobre sus dedos una crema para aliviar el malestar en los tejidos, así pudo dormir mejor y al día siguiente con la ayuda de Hannah logramos que como una guerrera caminara al refugio Carrel, donde un vehículo nos llevaría a Riobamba, sus dedos mejoraron con los días pero perdió sus uñas. Luego de descansar algunos días regresamos a nuestra Colombia con la satisfacción del deber cumplido.

Las montañas ecuatorianas son una experiencia que vale la pena vivir y creo que son una buena escuela para muchos de los que intentamos dar un paso más en la carrera de montañistas, así que si usted desea una aventura en altitudes considerables o por encima de los 6000 metros, Ecuador lo espera. Soñar es la parte más importante en la motivación para llevar a cabo un proyecto, pero siempre es bueno cuando se cuenta con el apoyo de personas que hacen más fácil y factible lo que queremos lograr, por ello queremos dar gracias por el inmenso apoyo a Adventure 360 (comunicaciones y localización satelital), Revista Viajes y Aventura (publicación de este articulo) y Sun Xtreme Sport (protección solar), quienes sin dudarlo creyeron desde el principio en nuestro proyecto. A mis compañeras y amigas Hannah y Christina un abrazo fraternal y muchas gracias por permitirme compartir tan maravillosa experiencia.

Thank you very much Jaime. Hopefully there will be many more expeditions with a great team.